Hay dos cosas que quiero destacar sobre la manera de hablar castellano para mujeres, una que me gusta y otra que apenas soporto.
La mala es la exclamación ¨¡hombre!¨ con que se puede referir a todxs. ¡Yo protesto! Es que no soy un hombre. Es claro que viene de los tiempos cuando solo hombres eran seres humanos, ciudadanos y formaron toda la sociedad en general. Me gustaría suponer que ya lo hemos superado. Punto. Y aún más me irrita cuando es una mujer llamando así a otra. No lo entiendo. Punto.
Además con ¨¡hombre!¨ suelen expresar sorpresa, incredulidad ¿serían las emociones exclusivamente masculinas? ¿O algo que hombres provocan, reacción de tipo ¨esto debe venir de los hombres¨? ¿O solo una tontería lingüística que debe ser olvidada por completo?
Exclamación que me gusta el la banal ¨¡guapa!¨, que sigue siendo usado como saludo, como ¨oye¨, como ¨dime¨, como ¨encantadx de verte¨. Me parece que es, cuando usado entre mujeres, una de las manifestaciones más bonitas de solidaridad, de hermandad que jamás he visto porque no trata de las caras y los vestidos, es de ¨hola, eres importante, eres destacable y especial, quiero que estés bien¨.
Quizá debería quejarme y lamentar que este piropo superficial y sin algún contendio original o real que incluso subraya la importancia de lo físico me hace sentirme mejor. Es que me chifla, que funciona y creo que todo el mundo debería empezar cada día con una mirada en espejo saludándose con un alegre ¨que bien aspecto tienes, que buena persona eres, que tengas buen día¨ porque este ¨¡guapx!¨ tiene potencial de recargar las baterías y poner la sonrisa en su lugar verdadero.
Y es un admirable hecho que hay unxs quienes alcanzan a unir estas dos palabras en manera ¨¡hombre, guapa!¨ sin partirise de risa y sin darse cuenta que no hacen mucho sentido.